La Empresa Metro de Bogotá (EMB) ha dado un paso decisivo y técnicamente crucial hacia la expansión de la red ferroviaria de la ciudad. Al publicar la convocatoria pública para la consultoría especializada de prefactibilidad, la administración distrital pone en marcha la maquinaria evaluativa que determinará la viabilidad de uno de los proyectos de integración urbana más esperados: la extensión de la Línea 1 del Metro desde la estación Calle 72 hasta la Calle 100. Con un presupuesto oficial estimado en $4.576.540.000 y una duración proyectada de seis meses, el consultor seleccionado deberá realizar una evaluación integral que escudriñe todos los aspectos del proyecto.
Esta consultoría no es un mero trámite; es el filtro técnico que separa la idea de la obra ejecutable. El estudio deberá analizar a fondo los aspectos técnicos y de ingeniería (trazado, geotecnia, estructuras), ambientales (impacto y manejo de la quebrada La Salitrosa), sociales (reasentamientos, afectaciones), jurídicos (predios, servidumbres), financieros (esquema de la APP) y de gestión de riesgos. El resultado será un documento rector que definirá si el proyecto es viable y bajo qué condiciones específicas debe avanzar.
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El Origen Privado de la Idea: La propuesta de China Harbour Engineering Company (CHEC)
El impulso inicial para esta extensión no vino de las arcas públicas, sino de la iniciativa privada. El 6 de diciembre de 2024, la multinacional China Harbour Engineering Company Limited (CHEC) presentó formalmente una propuesta de Asociación Público-Privada (APP) bajo la modalidad de Iniciativa Privada (APP-IP). Esta propuesta, que pasó por un riguroso análisis del Comité de Asociaciones Público Privadas del Distrito, recibió un concepto favorable en marzo de 2025, lo que permitió que el proyecto pasara a la siguiente fase: la etapa de prefactibilidad que ahora se licita.
La participación de un actor internacional de la talla de CHEC subraya el interés y la confianza en el desarrollo de infraestructura en Bogotá. Sin embargo, la administración Galán ha sido clara en que el proceso se sujetará a la máxima transparencia y rigor técnico. La consultoría actuará como un contrapeso independiente para validar, ajustar o incluso cuestionar la propuesta original, asegurando que el interés público prevalezca en cada decisión.
El Objetivo Estratégico: Descongestionar el nodo de la Calle 72 e Integrar Sistemas
Más allá de añadir unos kilómetros de riel, la extensión a la Calle 100 persigue un objetivo de planeación urbana de gran calado: descongestionar el nodo multimodal de la Calle 72, que será uno de los puntos de mayor transferencia de pasajeros en la ciudad. La nueva extensión buscaría integrarse de manera fluida con la troncal de TransMilenio de la Avenida 68 y, de manera aún más estratégica, con la futura estación del Tren de Zipaquirá o Regiotram del Norte que se planea en la Calle 94.
Esta integración crearía un corredor de transporte masivo de clase mundial en el norte de Bogotá, conectando de manera eficiente a los habitantes de la Sabana con el centro de la capital y su sistema metroferroviario. Se proyecta una estación de transferencia que permita a los usuarios moverse entre Metro, Regiotram y buses troncales en un mismo complejo, reduciendo tiempos de viaje y promoviendo la intermodalidad.
El Futuro del Proyecto: De la Factibilidad a la Licitación Pública
El camino tras la consultoría está delineado. Si el estudio de prefactibilidad arroja resultados positivos y concluyentes sobre la viabilidad del proyecto, la Empresa Metro de Bogotá procederá a estructurar el proceso de licitación pública internacional para su adjudicación definitiva. Este sería uno de los proyectos de APP más importantes de la actual administración, con una inversión que podría rondar los 3 a 4 billones de pesos, según estimaciones preliminares.
La expansión del sistema metroferroviario es una columna vertebral del Plan de Desarrollo “Bogotá Camina Segura”. La extensión a la Calle 100 no es solo una obra de ingeniería; es un compromiso con la conectividad distrital y regional, una apuesta por descongestionar el tráfico de superficie y una promesa de modernidad para millones de ciudadanos que anhelan un transporte público eficiente, digno y transformador de la ciudad.







