La Alcaldía Local de Tunjuelito, en Bogotá intensificó acciones pedagógicas y de control dirigidas a vendedores formales e informales, comerciantes y emprendedores, con el objetivo de garantizar la correcta separación y disposición de residuos en el espacio público. La estrategia, impulsada por el equipo ambiental de la localidad, busca prevenir focos de contaminación y mejorar las condiciones de salubridad en el sur de Bogotá.
La administración local enfatizó que los residuos deben ser correctamente separados y sacados únicamente en los días y horarios establecidos por los operadores de aseo. El incumplimiento de estas disposiciones, advierten las autoridades, no solo afecta la imagen del sector sino que genera graves impactos ambientales: basureros satélites, obstrucción de alcantarillados y proliferación de roedores e insectos.
“En Tunjuelito el cuidado del ambiente y del espacio público no se negocia. Separar los residuos y sacarlos en los horarios adecuados es una obligación que protege la salud, el espacio público y la convivencia. Seguiremos en territorio, sensibilizando y haciendo cumplir la norma”, afirmó la alcaldesa local de Tunjuelito, Claudia Verónica Collante Dussán.
Por esta razón, el equipo ambiental de la Alcaldía salió a las calles para sensibilizar, orientar y hacer pedagogía directa con los vendedores, recordando que el cuidado del entorno es una responsabilidad compartida entre la institucionalidad y la ciudadanía. La estrategia combina visitas puerta a puerta en establecimientos comerciales, recorridos por zonas de alta concentración de vendedores informales y puntos pedagógicos en espacios públicos estratégicos.
Los '10 No Negociables': una política que aterriza en el territorio
La intervención en Tunjuelito se enmarca en la estrategia distrital conocida como los '10 No Negociables', un conjunto de normas y compromisos ciudadanos que buscan transformar la relación de los bogotanos con el espacio público y los residuos. Entre estas disposiciones se encuentra la prohibición expresa de arrojar basuras, escombros, muebles, llantas y otros elementos de gran tamaño en calles, andenes, parques y zonas verdes.
Para los comerciantes y vendedores, el cumplimiento de estas normas implica un cambio cultural profundo. Durante años, la práctica habitual consistía en sacar bolsas de basura a cualquier hora y dejarlas en el andén, sin importar si el camión recolector pasaba minutos después o al día siguiente. El resultado eran montañas de residuos expuestas durante horas, que los recicladores informales esparcían en busca de materiales aprovechables y que los animales callejeros despedazaban.
La Alcaldía Local ha comprendido que la sanción por sí sola no modifica conductas arraigadas. Por eso, el énfasis actual está en la pedagogía: explicar por qué es importante separar, cuáles son los horarios de recolección en cada sector y qué alternativas existen para disponer de aquellos residuos que no caben en una bolsa convencional.
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¿Qué hacer con los residuos voluminosos? Ecopuntos y líneas de atención
Uno de los principales desafíos que enfrentan los comerciantes y habitantes de Tunjuelito es la disposición de objetos de gran tamaño: colchones viejos, muebles deteriorados, escombros de pequeñas obras o llantas inservibles. Al no contar con información clara sobre dónde llevarlos, muchos optan por abandonarlos en lotes baldíos, separadores viales o junto a los contenedores de basura.
La administración distrital ha dispuesto varias alternativas para que estos residuos tengan una disposición final adecuada. La primera de ellas es la programación de recolección a través de la Línea 110, donde los ciudadanos pueden solicitar que el operador de aseo pase por la puerta de su casa o negocio para retirar elementos voluminosos sin costo adicional.
La segunda opción son los Ecopuntos móviles de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), que semanalmente se ubican en diferentes puntos de la ciudad con cajas estacionarias para recibir gratuitamente escombros, residuos de construcción y demolición, así como colchones, madera, muebles, tejas y otros elementos especiales. Los Ecopuntos no reciben electrodomésticos, que deben ser llevados a los puntos habilitados por la Secretaría Distrital de Ambiente.
Para facilitar el acceso a esta información, la Alcaldía Local ha dispuesto material gráfico en los establecimientos comerciales y ha capacitado a los vendedores informales sobre cómo consultar la programación semanal de Ecopuntos a través de Portal Bogotá y las redes sociales de la UAESP. El objetivo es que ningún comerciante tenga excusa para abandonar sus residuos en la calle.
Pequeñas acciones, grandes cambios: el rol de la ciudadanía
La estrategia de Tunjuelito no se limita a los vendedores y comerciantes. La administración local ha difundido una serie de recomendaciones prácticas para que todos los ciudadanos contribuyan al mantenimiento del espacio público durante su cotidianidad.
Levantar una servilleta del suelo y llevarla hasta la caneca más cercana, cargar el papelito del dulce en el bolsillo hasta encontrar una papelera, envolver el chicle en una servilleta y guardarlo en la billetera, recoger las heces de las mascotas en el parque, apagar el cigarrillo y cargarlo hasta depositarlo correctamente. Gestos mínimos que, repetidos por miles de personas cada día, tienen un impacto enorme en la limpieza de la ciudad.
Estas acciones, además, contribuyen a prevenir emergencias. Durante las temporadas de lluvias, las alcantarillas taponadas por residuos mal dispuestos son una de las principales causas de inundaciones en Bogotá. Un papel en el suelo puede parecer insignificante, pero millones de papeles arrastrados por el agua terminan bloqueando el sistema de drenaje.
La separación en la fuente es otro de los frentes en los que la Alcaldía Local ha puesto énfasis. Entregar los residuos aprovechables en una bolsa separada a las recicladoras y recicladores de oficio no solo reduce la cantidad de basura que llega al relleno sanitario, sino que dignifica el trabajo de una población históricamente excluida y la reconoce como eslabón fundamental de la economía circular.
Canales de reporte y participación ciudadana
El éxito de una política de limpieza urbana no depende exclusivamente de la acción institucional. Requiere ciudadanos vigilantes, dispuestos a reportar los puntos críticos donde persiste el arrojo ilegal de basuras y escombros. Para ello, el Distrito dispone de múltiples canales de comunicación.
La Línea 195, opción 8, está habilitada para reportar el abandono de residuos en el espacio público. También se puede denunciar a través del WhatsApp Chatico al 316 023 1524, donde los ciudadanos reciben orientación personalizada sobre horarios de recolección y puntos de disposición.
Para quienes prefieren la consulta autónoma, la plataforma Mapas Bogotá permite conocer fácilmente los turnos de recolección de basuras por dirección, evitando confusiones sobre los días y horarios en que debe sacarse cada tipo de residuo. En Tunjuelito, el mensaje es claro: el espacio público es de todos y su cuidado es responsabilidad compartida. La Alcaldía Local continuará en territorio, sensibilizando y haciendo cumplir la norma, pero ninguna intervención institucional reemplaza la decisión individual de no arrojar un papel a la calle. Porque en Bogotá, mi Ciudad, mi Casa, la limpieza también se construye desde el bolsillo.
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