Tras los eventos climáticos de alta intensidad registrados entre la tarde y la noche del pasado 6 de enero, que provocaron encharcamientos severos y el rebosamiento de aguas residuales en varias zonas de Bogotá, el Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) reportó el retorno a condiciones de normalidad en el barrio María Paz, localidad de Kennedy. La administración distrital desplegó una respuesta integral, rápida y coordinada para mitigar los impactos en la población afectada, priorizando la atención humanitaria inmediata y el mantenimiento correctivo de la infraestructura hidráulica del sector, en un operativo que puso a prueba la eficacia del Sistema Distrital de Gestión del Riesgo.
Las lluvias, caracterizadas por su corta duración pero alta intensidad (precipitación de más de 30 mm/hora), saturaron la capacidad de absorción del suelo y colapsaron temporalmente algunos tramos de la red pluvial y sanitaria en este sector de Kennedy, conocido por su vulnerabilidad a inundaciones. “La respuesta fue inmediata. Activamos el protocolo de atención a emergencias por lluvias en menos de 30 minutos desde la primera alerta”, reportó el director del IDIGER, ingeniero Guillermo Escobar Castro.
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Ayuda Humanitaria y Acompañamiento Psicosocial
En el componente social, la prioridad fue asistir a las familias cuyas viviendas sufrieron ingreso de aguas residuales, una situación de alto impacto sanitario y emocional. El ingeniero Escobar Castro señaló que el IDIGER, en coordinación con la Secretaría de Integración Social, realizó la entrega de ocho kits de limpieza especializados, beneficiando directamente a ocho familias compuestas por 27 personas (14 adultos y 13 menores). Estos kits incluyen cloro, detergente, escobas, recogedores, guantes y tapabocas, elementos esenciales para que los hogares puedan realizar una limpieza profunda y desinfectante, reduciendo el riesgo de enfermedades.
Por su parte, la Secretaría Distrital de Salud desplegó un equipo de promotores de salud y epidemiólogos que brindaron acompañamiento y atención primaria a 13 familias (23 personas). Realizaron valoración de condiciones de salud, entregaron recomendaciones para prevenir infecciones y activaron la vigilancia epidemiológica en el sector para detectar a tiempo cualquier brote de enfermedades relacionadas con el agua contaminada.
Intervención Técnica: Limpieza, Mantenimiento y Medidas Preventivas
El componente de mantenimiento y limpieza fue liderado a toda máquina por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB). Sus equipos realizaron el lavado y desazolve de la zona afectada y ejecutaron mantenimiento correctivo en varios pozos sanitarios y sumideros, utilizando equipos vactor de alta potencia para succionar sedimentos y normalizar el flujo del sistema de alcantarillado.
El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) complementó estas labores con el lavado de otras cuadras aledañas afectadas por arrastre de lodo y, como medida preventiva ante la probabilidad de nuevas precipitaciones, instaló cuatro motobombas diésel de gran capacidad en dos puntos estratégicos del barrio. Estas motobombas, operadas por personal del IDU, están listas para activarse de forma inmediata en caso de que se presenten nuevos acumulamientos de agua, funcionando como un “seguro” temporal contra inundaciones mientras se avanza en obras estructurales de largo plazo.
Un Sistema que Aprende y se Fortalece
Las entidades que conforman el Sistema Distrital de Gestión del Riesgo de Bogotá (IDIGER, EAAB, IDU, Salud, Integración Social, Bomberos) continúan en estado de alerta amarilla y monitoreando de cerca la evolución de los eventos causados por la temporada de lluvias de primer trimestre. Este operativo en María Paz sirvió también como un ejercicio práctico para afinar los protocolos de comunicación y coordinación interinstitucional.
La administración distrital recordó a la comunidad la importancia de la corresponsabilidad. Hizo un llamado a evitar acciones que obstruyan los sistemas de drenaje, como arrojar basuras, escombros o residuos de construcción a las calles y sumideros, ya que esta es la principal causa de taponamientos e inundaciones repentinas. Ante cualquier emergencia, la ciudadanía debe reportar de inmediato a la Línea Única de Emergencias 123, el primer eslabón de una cadena de respuesta que, como se demostró en Kennedy, está lista para actuar las 24 horas del día.







