Una de las obras más críticas y anheladas para la movilidad en el límite suroccidental entre Bogotá y el municipio de Soacha ha recibido finalmente luz verde definitiva.
El Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) confirmó la adquisición oficial y la entrega física del predio Almagrario, un lote estratégico que mantuvo paralizada por completo la construcción del intercambiador vial de la Avenida Bosa con la Autopista Sur durante los últimos cinco años, generando enormes costos sociales por congestión y accidentalidad.
- Interesante: Investigación de UCundinamarca en sostenibilidad empresarial destaca en feria CIENTEC 2025 en Perú
De un 7% a un 40% de Avance: La Obra Renace
Al inicio de la actual administración distrital, el megaproyecto registraba un avance físico de apenas el 7 %, prácticamente paralizado por el cuello de botella predial.
Sin embargo, con las gestiones jurídicas y técnicas recientes culminadas con éxito, la obra ya supera el 40 % de ejecución.
El intercambiador, una solución de ingeniería compleja, reemplazará la antigua y peligrosa intersección semaforizada por una solución a desnivel que contempla la construcción de siete puentes (entre rectos y curvilíneos), facilitando un tránsito continuo y fluido en la NQS (Norte-Quito-Sur) y la Autopista Sur.
Un Proyecto Integral que Va Más Allá de los Puentes
Orlando Molano, director del IDU, anunció con optimismo que "con la entrega de este terreno clave se acelerará exponencialmente el ritmo de trabajo.
Nuestra meta es entregar parte de los puentes de este intercambiador aún este mismo año y finalizar la totalidad del proyecto en el primer semestre de 2027".
La obra, con una inversión total que ronda los $300.000 millones, también incluye un ingreso exclusivo y ordenado a la Terminal de Transportes del Sur, un ciclopuente independiente para biciusuarios y mejoras integrales en el espacio público con amplias zonas verdes y la extensión de la Avenida Las Torres.
Alivio Concreto para los Habitantes de Ciudad Bolívar y Soacha
La culminación de este intercambiador representa un alivio concreto para los cientos de miles de habitantes de Ciudad Bolívar, Bosa y Soacha, quienes soportan a diario larguísimos tiempos de desplazamiento.
Se estima que la obra reducirá en al menos un 30% los tiempos de viaje en este corredor, mejorando la calidad de vida, la productividad y la seguridad vial en una de las zonas de mayor crecimiento poblacional y de mayor demanda de movilidad en el área metropolitana de Bogotá.







