En el suroccidente de Bogotá, en la localidad de Kennedy, existe un sector que durante años ha sido foco de múltiples problemáticas. Conocido como Las Luces, en la UPZ Timiza, este territorio, que alberga un parque y está en la ronda del río Tunjuelo, ha enfrentado una compleja combinación de disposición ilegal de escombros, ocupación del espacio público con cambuches, afectaciones ambientales y una persistente sensación de inseguridad. Pero las autoridades decidieron que eso empiece a cambiar.
La Alcaldía Local de Kennedy, en el marco del plan 'Bogotá, mi Ciudad, mi Casa', ha desplegado desde el inicio de 2026 una intervención integral sin precedentes en el sector. No se trata de un operativo esporádico, sino de una estrategia sostenida que combina el control policial, la limpieza ambiental, la atención social y el trabajo comunitario para atacar las raíces del deterioro y devolverle el espacio a los ciudadanos.
El diagnóstico era claro: en Las Luces confluyen varios problemas. La presencia de contenedores de basura, cuya recolección está a cargo de la UAESP y el operador Ciudad Limpia con frecuencias establecidas (lunes, miércoles y viernes para residuos domiciliarios, y recolección diaria debido a la complejidad), no había sido suficiente para frenar el arrojo indebido de residuos. A esto se sumaba la acumulación de escombros, la instalación de estructuras informales (cambuches) y las afectaciones sanitarias que generan vectores y enfermedades, impactando directamente la calidad de vida de los vecinos del parque y la ronda del río.
Recomendado: Concejo de Chía recibe certificación ISO 9001:2015: Calidad y transparencia en la gestión pública
Control social y ambiental: comparendos, cierres y abordajes para recuperar el territorio
La primera pata de la intervención es el control. Los operativos de Inspección, Vigilancia y Control (IVC) se han intensificado en la zona, con resultados concretos. Las autoridades han impuesto comparendos a ciudadanos y establecimientos por la disposición inadecuada de residuos, enviando un mensaje claro de que arrojar basura o escombros en el espacio público tiene consecuencias económicas y legales.
Además, se han ejecutado cierres preventivos a establecimientos comerciales que incumplían las normas sanitarias, atacando los focos que contribuyen al deterioro del entorno. Paralelamente, la presencia de la Policía de Bogotá se ha reforzado para disuadir la comisión de delitos y generar un entorno de seguridad que permita a las familias volver a apropiarse del parque.
Pero la intervención no se queda en lo punitivo. Consciente de que muchas de las problemáticas están asociadas al fenómeno de habitabilidad en calle, la Alcaldía Local ha articulado con la Secretaría Distrital de Integración Social (SDIS) para realizar abordajes sociales a las personas que pernoctan en el sector. En estos acompañamientos, no se busca un desalojo forzoso sin más, sino ofrecer la ruta de atención y la oferta institucional disponible: desde vinculación a servicios de salud y dormitorios, hasta programas para la superación de la vida en calle, siempre desde el respeto por los derechos humanos.
Sembrando futuro: la participación comunitaria como clave de la sostenibilidad
El cuarto elemento de esta intervención, y quizás el más importante para garantizar que la recuperación sea duradera, es la participación de la comunidad. El Instituto Distrital de la Participación y Acción Comunal (IDPAC) se ha sumado a la estrategia con un enfoque de trabajo barrial.
No se trata solo de limpiar y vigilar, sino de construir tejido social. Por eso, en el sector de Las Luces se han comenzado a desarrollar jornadas de siembra de árboles, convocando a los vecinos a ser parte activa del embellecimiento y la recuperación ambiental de su entorno. Estas actividades buscan generar sentido de pertenencia, para que quienes habitan el sector se conviertan en los primeros guardianes del parque y la ronda del río.
Como lo señaló el alcalde local de Kennedy (e), Javier Prieto Tristancho, "esta es una intervención integral que combina control, presencia institucional y trabajo comunitario". La premisa es que un espacio recuperado solo se mantiene si la comunidad lo adopta y lo defiende. Por eso, el fortalecimiento de las organizaciones comunales y la promoción de la participación ciudadana son ejes transversales de la estrategia.
El seguimiento permanente que la Alcaldía Local se ha comprometido a realizar en Las Luces será la prueba de fuego. La experiencia en otros puntos de la ciudad muestra que el esfuerzo debe ser sostenido para que los logros no se diluyan. Pero con esta intervención, que articula a múltiples entidades y pone en el centro a la comunidad, Kennedy envía un mensaje poderoso: la recuperación de un territorio degradado es posible cuando la institucionalidad y la ciudadanía trabajan de la mano. La batalla por Las Luces apenas comienza, pero ya se empiezan a ver las primeras luces de esperanza.
Interesante: Investigación de UCundinamarca en sostenibilidad empresarial destaca en feria CIENTEC 2025 en Perú







