El Centro de Salud Danubio, en la localidad de Usme, se suma oficialmente a la estrategia de servicios resolutivos del Distrito, consolidando la expansión del Modelo MAS Bienestar en el sur de Bogotá. Con esta apertura, la administración del alcalde Carlos Fernando Galán avanza en la promesa de eliminar las barreras históricas de acceso a la atención especializada, acercando la consulta con especialistas y los exámenes diagnósticos a los territorios donde más se necesitan.
“Si usted vive en la localidad de Usme, necesita una cita médica, aquí en el Centro Médico Danubio le resolvemos: en menos de tres días se le da la cita con el médico general, y en menos de dos semanas se le da con el especialista para que pueda hacer el diagnóstico y garantizar que acceda a los medicamentos”, indicó el alcalde Mayor durante la puesta en funcionamiento del centro.
El mandatario destacó que el Modelo MAS Bienestar no es una intervención aislada, sino un cambio estructural en la operación del sistema de salud capitalino. “Estamos conectando lo que se hace recorriendo la ciudad, lo que se hace en estos centros resolutivos y lo que se hace en la alta complejidad. De esa forma garantizamos una atención oportuna y rápida, cambiando la dinámica del sistema de salud en la ciudad”, agregó Galán.
Resolutividad: el fin de la peregrinación por citas
El pilar fundamental de esta estrategia es la resolutividad: la capacidad de brindar, en un mismo espacio y momento, consulta especializada y exámenes diagnósticos. Este enfoque rompe con el modelo fragmentado que durante décadas obligó a los pacientes a solicitar una cita con el especialista, esperar semanas, acudir a la consulta, recibir una orden de examen, agendar el procedimiento en otro lugar y regresar con los resultados para iniciar un tratamiento. Un circuito agotador que, en la práctica, desalentaba el seguimiento médico y profundizaba las inequidades.
“Aquí, en Danubio, los pacientes tendrán acceso no solo a la consulta con el especialista, sino que podrán acceder, en una misma cita, si lo requiere, a exámenes diagnósticos con equipos modernos, como parte de un modelo de salud predictivo, que permite un diagnóstico a tiempo y un tratamiento oportuno. Eso es calidad de vida y es MAS bienestar para las y los ciudadanos”, precisó Gerson Bermont, secretario de Salud.
La oferta del Centro de Salud Danubio incluye servicios de urología, cardiología, ginecobstetricia, ortopedia, cirugía general y medicina familiar. En el ámbito de bienestar mental, se incorporan psiquiatría y el uso de la Cámara de Gesell para evaluaciones familiares profundas. También se fortalecen las áreas de oftalmología, otorrinolaringología y fisiatría, así como la telemedicina interactiva, priorizando a pacientes con movilidad reducida o condiciones crónicas que requieren seguimiento permanente.
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Urología en el territorio: una respuesta al cáncer de próstata
Una de las novedades más relevantes del Centro de Salud Danubio es la puesta en marcha de la ruta de urología, fundamental para la detección temprana del cáncer de próstata. La incidencia de esta patología en hombres mayores de 50 años es alta, y sin embargo, el acceso a servicios especializados en el sur de la ciudad ha sido históricamente limitado.
Antes de la implementación del modelo resolutivo, un habitante de Usme que requiriera una valoración urológica debía solicitar una cita en centros de alta complejidad ubicados en otras localidades, enfrentando tiempos de espera que en algunos casos superaban los 120 días. Ese lapso, durante el cual la enfermedad podía progresar silenciosamente, ahora se reduce drásticamente: el paciente puede realizarse la prueba de PSA y recibir seguimiento especializado en su propio territorio, sin desplazamientos ni trámites interminables.
La apuesta por la detección temprana no es un asunto menor. Cuando el cáncer de próstata se diagnostica en etapas iniciales, las tasas de supervivencia superan el 95 %. Cuando se detecta tarde, las opciones terapéuticas se reducen y la calidad de vida se deteriora. En ese sentido, cada centro resolutivo que abre sus puertas en el sur es también una herramienta de equidad sanitaria.
Inversión histórica en tecnología biomédica
El despliegue de estos servicios resolutivos en toda la ciudad está respaldado por un plan de dotación masiva que comenzó en 2025. Con una inversión superior a los $8.816 millones, el Distrito ha adquirido 211 equipos biomédicos para fortalecer las cuatro subredes de salud.
Específicamente para la Subred Sur, la inversión asciende a $2.159 millones, garantizando que centros como Danubio cuenten con la tecnología necesaria para que la atención ambulatoria sea tan efectiva como la hospitalaria. A la fecha, ya se han entregado 198 equipos en toda la red, y se espera completar el 100 % de la dotación durante este mes.
Los equipos adquiridos incluyen ecógrafos de alta resolución, electrocardiógrafos, equipos de rayos X portátiles, unidades de optometría y audiometría, así como mobiliario clínico especializado. Pero la dotación no es un fin en sí misma: cada equipo tiene sentido en la medida en que se integra a una ruta de atención que elimina pasos innecesarios y pone al paciente en el centro.
24 centros resolutivos en 2026: una red que se expande
El Centro de Salud Danubio no es un esfuerzo aislado, sino un eslabón dentro de una expansión progresiva. Para el primer trimestre de 2026, la ciudad contará con 24 servicios resolutivos operando plenamente, transformando centros de salud convencionales en espacios de alta capacidad resolutiva donde el ciudadano encuentra soluciones definitivas sin necesidad de desplazarse a hospitales de gran escala.
Esta red descentralizada opera bajo una lógica de complementariedad: los centros resolutivos resuelven la atención especializada ambulatoria y los diagnósticos, mientras los hospitales de alta complejidad se concentran en cirugías, hospitalizaciones y cuidados intensivos. Es una división del trabajo que optimiza recursos, reduce costos y, sobre todo, mejora la experiencia del usuario.
La transformación también alcanza al talento humano en salud. Los especialistas que antes estaban concentrados exclusivamente en los grandes hospitales ahora rotan por los centros resolutivos, llevando su conocimiento a los territorios y estableciendo relaciones de continuidad con los equipos de atención primaria. Esta articulación, difícil de medir en cifras, es quizás el cambio más profundo en la cultura organizacional del sistema.
Donación de sangre: un llamado urgente a la solidaridad
En paralelo a la expansión de servicios, la Secretaría Distrital de Salud hizo un llamado urgente a la ciudadanía para donar sangre. Durante lo corrido del año, las reservas han bajado un 12 %, una disminución que pone en riesgo la atención de miles de pacientes.
Bogotá requiere 315 litros de sangre diarios, equivalentes a 700 donantes, para garantizar la atención de cerca de 7.000 pacientes mensuales. Estos pacientes incluyen personas con cáncer que requieren transfusiones periódicas, mujeres con hemorragias postparto, víctimas de accidentes de tránsito y pacientes programados para cirugías complejas.
La donación de sangre es un acto de solidaridad silenciosa que salva vidas de manera directa e inmediata. El Distrito habilitó múltiples puntos de donación en las cuatro subredes y hace un énfasis especial en la población joven, cuya participación en las jornadas ha disminuido en los últimos años. Donar sangre es, también, una forma de construir el MAS Bienestar que Bogotá necesita.
Salud en el territorio, dignidad en la atención
Con cada nuevo centro resolutivo que abre sus puertas, Bogotá se acerca a la meta de un sistema de salud predictivo, preventivo y, sobre todo, capaz de resolver las necesidades de la gente en su propio territorio. El Centro de Salud Danubio es, en ese sentido, mucho más que un edificio equipado con tecnología moderna. Es la materialización de una promesa: que la calidad de la atención no dependa del código postal donde se reside.
Los habitantes de Usme, durante décadas postergados en las listas de espera y obligados a peregrinar por la ciudad en busca de una cita con el especialista, comienzan a ver una transformación real. El Modelo MAS Bienestar no elimina de un plumazo todas las brechas del sistema, pero demuestra que es posible reducirlas cuando hay voluntad política, inversión sostenida y un diseño centrado en las personas.
La salud, en Bogotá, ya no se mide únicamente por el número de camas hospitalarias o la cantidad de cirugías realizadas. Se mide, también, por la capacidad de un centro de salud en Usme de diagnosticar a tiempo un cáncer de próstata y salvar una vida sin que el paciente tenga que recorrer 20 kilómetros. Esa es la verdadera dimensión del bienestar.
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