Tras el súbito y devastador colapso de una vivienda en el barrio Roma, localidad de Kennedy, la administración del alcalde de Bogotá Carlos Fernando Galán desplegó un operativo integral de monitoreo y acompañamiento para asistir a 21 familias damnificadas de manera directa. La emergencia, que ocurrió en la esquina de la calle 57C sur con carrera 79D, activó de inmediato todos los protocolos de gestión del riesgo y atención humanitaria de la ciudad.
El alcalde Galán visitó personalmente la zona en las primeras horas de la tragedia para coordinar en el terreno las labores del Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) y la Secretaría Distrital de Integración Social. Su presencia buscó transmitir certidumbre y agilizar la entrega de ayudas humanitarias inmediatas, como kits de alimentación y alojamiento temporal, así como el anuncio de ayudas pecuniarias para la reparación de los daños.
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Como medida preventiva fundamental, las autoridades ordenaron la evacuación inmediata y obligatoria de 14 viviendas adicionales colindantes con la estructura colapsada, al detectarse riesgos de inestabilidad en el suelo y posibles daños estructurales en cascada. Esta decisión, aunque drástica, amplió el número total de personas afectadas a 66 adultos y 19 menores de edad que tuvieron que abandonar sus hogares de manera forzosa.
Respuesta Técnica y Acompañamiento Permanente
Para manejar la crisis de manera coordinada, el Distrito instaló un Puesto de Mando Unificado (PMU) operativo las 24 horas en los alrededores del siniestro. Este PMU funcionó como el cerebro de la operación, integrando a ingenieros estructurales, geólogos, expertos en recursos hídricos, psicólogos y trabajadores sociales, quienes evaluaron los daños, monitorearon la estabilidad del terreno y orientaron de manera constante a la comunidad afectada.
Uno de los pasos técnicos más críticos fue la ejecución de una demolición controlada de los escombros del inmueble afectado. Esta labor, realizada con maquinaria especializada y bajo estrictos protocolos de seguridad, tuvo como objetivo principal reducir los riesgos secundarios de derrumbe y facilitar las labores de evaluación e investigación sobre las causas del colapso, al tiempo que liberaba la vía pública.
Ante la gravedad del suceso, las autoridades hicieron un llamado urgente a la ciudadanía para mantener la alerta y reportar cualquier señal de peligro, como grietas nuevas o progresivas, hundimientos o deslizamientos, a la Línea 123 de Emergencias. Este llamado se enmarca en una temporada de lluvias que, hasta la fecha, ya había generado 37 emergencias relacionadas en diferentes puntos de la ciudad, poniendo a prueba la resiliencia de las estructuras en zonas de alto riesgo.
Apoyo Social y Canales de Asistencia Distrital
Para las familias evacuadas y damnificadas, el Distrito garantizó que todos los servicios de apoyo social estuvieran a su disposición. Se orientó a las personas sobre cómo acceder al Portal Oportunidades de la Secretaría de Desarrollo Económico, para buscar opciones de empleo o apoyo a emprendimientos, y al Monitor Social del programa de Ingreso Mínimo Garantizado, para evaluar su elegibilidad a este subsidio vital.
La sede administrativa de la Alcaldía Mayor, ubicada en la Cra 8 N° 10-65, centralizó la coordinación de la respuesta a través de sus diversas secretarías, demostrando la importancia de la articulación interinstitucional en una crisis. El directorio distrital, que incluye a las secretarías de Salud, Educación, Ambiente, Movilidad, Hábitat y Seguridad, entre otras, se puso a disposición para atender las necesidades específicas que surgieran.
Se recomendó a todos los residentes, no solo del barrio Roma sino de Kennedy y localidades aledañas, estar atentos a los anuncios oficiales sobre cortes de agua programados que pudieran afectar la zona durante las labores de reparación de redes. Además, se promovió el uso del SuperCADE Virtual para realizar cualquier trámite distrital sin necesidad de desplazarse, liberando tiempo y recursos para atender la emergencia familiar.
El compromiso institucional, reiterado por el alcalde Galán, fue claro: salvaguardar la vida como prioridad absoluta y trabajar sin descanso para recuperar la normalidad y la seguridad del entorno urbano. La tragedia del barrio Roma puso una vez más en evidencia la necesidad de fortalecer los programas de inspección técnica de viviendas y el reasentamiento de familias que habitan en zonas de riesgo no mitigable.
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