Las investigaciones en torno al asesinato de Gustavo Andrés Aponte Fonnegra, empresario del sector arrocero y líder social, junto a su escolta Luis Gabriel Gutiérrez, avanzan en Bogotá mientras surgen nuevos detalles sobre el desarrollo de los acontecimientos. El doble homicidio, registrado en horas de la tarde del miércoles 11 de febrero en la concurrida intersección de la calle 85 con carrera Séptima, ha puesto la lupa sobre los modus operandi de quienes cometen crímenes por encargo en la capital del país.
Según los reportes oficiales, el agresor que perpetró el ataque llegó al lugar vestido con traje y corbata, logrando mezclarse entre los transeúntes y empleados del sector financiero y empresarial. Este detalle, resaltado por las autoridades, fue fundamental para eludir la atención de los uniformados que patrullaban la zona minutos antes de los hechos. Las cámaras de seguridad fueron decisivas para trazar la secuencia del ataque, pues registraron que el sicario permaneció aproximadamente 15 minutos en el área antes de disparar contra Aponte y su escolta, escapando posteriormente en motocicleta por la carrera Séptima junto con otros involucrados.
- Inspección técnica a los cuerpos en la escena del crimen

En el proceso investigativo, los equipos judiciales han enfocado su análisis en varias líneas. Una de las principales apunta a un posible caso de extorsión. Varias fuentes confirmaron que Gustavo Aponte habría recibido insistentes llamadas de intimidación días previos al crimen. Un testimonio relevante fue aportado por el periodista Felipe Arias, quien aseguró haber conversado personalmente con la víctima respecto a las preocupaciones por presiones económicas y amenazas a su entorno familiar. Sin embargo, allegados de Aponte manifestaron desconocer amenazas recientes formales, lo que agrega un matiz de incertidumbre sobre los móviles detrás del homicidio.
La investigación de la Policía Metropolitana y la Sijín ha contado con el respaldo de más de 50 horas de grabaciones revisadas, tanto del lugar del crimen como de las rutas de escape. El general Giovanni Cristancho, comandante de la Policía Metropolitana de Bogotá, subrayó en declaraciones a la prensa nacional que la acción criminal fue ejecutada de manera organizada y con la participación de varios actores. El trabajo forense y el análisis del material videográfico habrían permitido individualizar al menos a uno de los responsables materiales, aunque se prevé que en los hechos participaron, además del sicario, mínimo cuatro personas más según las indagaciones preliminares.
La reacción inmediata de las autoridades incluyó el despliegue de un cerco policial en todo el sector tras el ataque, así como operativos de rastreo apoyados por la Fiscalía General de la Nación. Entre los procedimientos se destacan:

- Recopilación y análisis de videos de vigilancia en edificios y vías principales
- Entrevistas a testigos presenciales y empleados de la zona
- Rastreo de la motocicleta utilizada en la huida
- Verificación de comunicaciones previas y posibles llamadas extorsivas
Gustavo Andrés Aponte Fonnegra era conocido por su rol como propietario de la marca Arroz Sonora, así como por su liderazgo en Flexo Spring, una destacada compañía del sector de empaques. Además, era fundador de la organización social Fundación Aponte Rojas, lo que lo vinculaba tanto al ámbito empresarial como al solidario dentro y fuera de la región de Bogotá.
Un hecho relevante que ha cobrado importancia en el contexto es el antecedente de secuestro que vivió Aponte en la década de los noventa por parte de grupos armados ilegales. Para los investigadores, este historial es relevante y podría explicar parte de las amenazas reiteradas de las que fue objeto el empresario y su familia en distintos momentos de su vida. No obstante, el expediente actual mantiene abiertas otras líneas de investigación.
El doble homicidio fue ejecutado cuando las víctimas salían de un gimnasio y se dirigían hacia el parqueadero del edificio. Según lo detallado por las autoridades, el atacante disparó en, al menos, cuatro ocasiones utilizando una pistola calibre nueve milímetros. La facilidad con la que el agresor pudo desplazarse dentro del edificio y posteriormente huir, es un factor que se encuentra bajo revisión para determinar eventuales fallas de seguridad o colaboración interna.
La familia de Aponte ha expresado públicamente su profunda consternación y el deseo de esclarecer los motivos que condujeron al crimen. En declaraciones difundidas por medios nacionales, el padre del empresario reiteró el dolor de la familia y subrayó la sorpresa ante el hecho, recordando la trayectoria personal y profesional de su hijo, así como el aprecio que recibía de sus allegados.
La alcaldía de Bogotá, bajo la dirección de Carlos Fernando Galán, ha anunciado que equipos especializados tanto de la Policía Nacional como de la Fiscalía se mantendrán dedicados exclusivamente a esclarecer lo ocurrido en la calle 85, dada la complejidad y el nivel de planeación evidenciado. Hasta el momento, las autoridades cuentan con los siguientes progresos:
- Identificación inicial de uno de los posibles autores materiales
- Reconstrucción secuencial del desplazamiento del sicario gracias a las cámaras de seguridad
- Seguimiento a la motocicleta utilizada en la fuga, incluyendo rutas recorridas y posibles cómplices
- Análisis de antecedentes del entorno empresarial y familiar de la víctima
Mientras continúan las tareas para esclarecer todos los aspectos del caso, la comunidad del norte de Bogotá permanece expectante ante los resultados que arrojen las investigaciones. La colaboración entre los organismos judiciales, la policía y los sectores civiles es vista como clave en el trabajo sistemático que busca establecer la verdad detrás del asesinato de Gustavo Aponte y Luis Gabriel Gutiérrez.









