La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha tomado medidas contundentes frente a una situación de deterioro ambiental que ponía en riesgo la salud y los recursos naturales en el municipio de San Cayetano. En una reciente inspección técnica, la autoridad ambiental impuso una medida preventiva de suspensión inmediata de actividades a una unidad de producción porcícola ubicada en la vereda Liria, tras confirmar múltiples irregularidades en el manejo de residuos y vertimientos.
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Denuncias ciudadanas destapan manejo irregular de residuos
El operativo fue motivado por una serie de denuncias ciudadanas que alertaban sobre el deterioro de la calidad del aire y el agua en el sector. Durante la visita de campo, los equipos técnico y jurídico de la Dirección Regional Rionegro de la CAR documentaron un escenario preocupante: la porquinaza sólida no estaba siendo separada de la líquida, lo que provocaba que ambos desechos se dirigieran sin control hacia el suelo y un tanque colector. La situación se agravaba debido al rebose constante de dicho tanque, lo que permitía que las sustancias contaminantes discurrieran directamente hacia las fuentes hídricas cercanas, las cuales carecen de las franjas de protección obligatorias por ley.
Daño severo al suelo y contaminación del aire afectan a la comunidad
El impacto sobre el suelo ha sido severo. Los técnicos de la CAR establecieron que el vertimiento directo de porquinaza sin tratamiento previo generó una saturación del terreno, provocando un desbalance crítico de nutrientes esenciales como el nitrógeno, el fósforo y el potasio. Además, se observó una acumulación excesiva de materia orgánica e infiltración de lixiviados provenientes de un proceso de compostaje deficiente que incluía grasas lácteas, lo cual compromete la estructura, fertilidad y capacidad de recuperación del suelo a largo plazo.
En cuanto al recurso aire, la problemática no es menor. La acumulación de porquinaza y el uso de suero lácteo como alimento para los animales han generado olores ofensivos constantes que afectan la calidad de vida de los habitantes de la vereda Liria. A esto se suma la práctica ilegal de realizar quemas a cielo abierto, las cuales liberan partículas en suspensión, gases y compuestos tóxicos que deterioran la salud respiratoria de la población local.
CAR hace llamado a la veeduría ciudadana para proteger los recursos
Alejandro Fiquitiva Casallas, director regional de la CAR Rionegro, enfatizó que la responsabilidad de la entidad es actuar con inmediatez cuando existe un riesgo inminente para el ambiente o la comunidad. La medida preventiva no solo busca detener los impactos actuales, sino obligar a los propietarios del predio a adoptar prácticas de producción porcícola sostenibles que garanticen la protección del agua y el suelo del territorio. La CAR reafirmó que mantendrá una vigilancia estricta para asegurar el cumplimiento de la normativa ambiental vigente y el bienestar de los ecosistemas regionales.
Finalmente, la Corporación hizo un llamado a todos los habitantes de la jurisdicción para que continúen ejerciendo su rol de veedores ambientales, reportando cualquier anomalía que pueda representar una amenaza para la salud pública o los recursos naturales a través de los canales oficiales de atención al ciudadano.







