El Ejército Nacional de Colombia incrementó recientemente su capacidad operativa mediante la incorporación de 11 vehículos blindados ASV M1117 Guardián, una transferencia facilitada por la cooperación con Estados Unidos en el contexto del Programa de Financiamiento Militar Extranjero (FMF). Este proceso de entrega se oficializó en una ceremonia en el Fuerte Militar de Tolemaida, escenario que recibió la atención de altos mandos militares como el comandante general Royer Gómez y del encargado de Negocios de la Embajada de Estados Unidos, John McNamara.
El acto protocolario se desarrolló días después de un encuentro diplomático clave en la Casa Blanca, donde los presidentes Gustavo Petro y Donald Trump abordaron el fortalecimiento de la cooperación en materia de defensa. El ambiente institucional quedó evidenciado por la participación de autoridades militares y diplomáticas, quienes rubricaron la firma de documentos que legalizan la transferencia de los equipos. Como parte de la tradicional simbología castrense, la ceremonia incluyó también una bendición de los vehículos y del personal asignado a su operación.

La llegada de los ASV M1117 Guardián responde a la necesidad de fortalecer la infraestructura militar comprometida por recientes acciones armadas en territorios como El Plateado, en el departamento del Cauca. El Ejército Nacional detalló que estas unidades están dirigidas a mejorar la protección y la capacidad de respuesta en aquellas regiones donde las amenazas armadas afectan de manera recurrente la estabilidad institucional. El dispositivo se ajusta, en ese sentido, a la estrategia de garantizar movilidad y seguridad tanto en zonas urbanas como rurales de complejidad variable.
En cuanto a características técnicas, los vehículos ASV M1117 Guardián integran tecnología avanzada para el contexto nacional. Estos blindados ofrecen blindaje multicapa, una torreta de acción giratoria con ametralladora calibre .50 mm y lanzagranadas automático Mk-19 de 40 mm, además de sistemas de comunicación y visión aptos para condiciones diurnas y nocturnas. Destacan por su transmisión automática, suspensión independiente y la capacidad de alcanzar velocidades de hasta 100 km/h, adecuándose a escenarios de alto riesgo y condiciones geográficas diversas.
Los puntos más destacados de los ASV M1117 incluyen:
- Protección frente a explosivos improvisados y minas.
- Sistemas de vigilancia 24 horas (visión día/noche).
- Capacidad de patrulla y respuesta rápida en terrenos difíciles.
- Equipamiento para comunicación táctica avanzada.
- Versatilidad en operaciones urbanas y rurales.
Acerca del mantenimiento, el acuerdo bilateral establece que Estados Unidos realiza la puesta a punto inicial de la flota y transfiere la responsabilidad del mantenimiento periódico a los batallones especializados en el Ejército colombiano. El modelo contempla inspecciones semestrales y anuales, complementadas por unidades móviles que prestan asistencia técnica en los mismos escenarios operativos, asegurando la disponibilidad constante de los activos.
Este abastecimiento de vehículos coincide con la evolución de la agenda de seguridad bilateral, en la que el Gobierno colombiano ha buscado mejorar sus capacidades institucionales ante el aumento de incidentes armados. La reciente entrega se enmarca en un proceso más amplio de modernización militar que involucra paralelamente gestiones para la adquisición de helicópteros Black Hawk, buscando fortalecer la cobertura aérea de la Policía Nacional y ampliar la respuesta ante emergencias.
El despliegue operativo de los nuevos vehículos, tras superar los procedimientos de nacionalización, se destinará a misiones tácticas en territorios específicos del país reconocidos por la presencia de grupos armados ilegales. Entre las zonas de interés se encuentran Catatumbo, Arauca, Cauca, sur del Valle del Cauca, Nariño, Bajo Cauca antioqueño, sur de Córdoba, sur de Bolívar y Magdalena Medio, regiones que presentan altos índices de violencia y actividad delictiva.

La cooperación entre Colombia y Estados Unidos en materia de defensa mantiene un enfoque de largo plazo, incluyendo protocolos para la recuperación y el mantenimiento de los blindados afectados durante operaciones. En particular, se adoptaron procedimientos para la reparación y supervisión técnica de vehículos que resultaron dañados en acciones como la operación de retoma en El Plateado, en línea con parámetros técnicos acordados entre ambas naciones y el despliegue de equipos especializados.
El Programa de Financiamiento Militar Extranjero, bajo la Carta de Oferta y Aceptación CO-B-VHN desde 2020, ha permitido que Colombia eleve su flota de blindados Guardian a un total de 145 unidades con los equipos recibidos este año. De acuerdo con información suministrada por el Ejército Nacional, está previsto que en los próximos meses lleguen 55 unidades adicionales, actualmente sujetas a la finalización de trámites administrativos y logísticos en territorio estadounidense.
A la agenda bilateral se suma el compromiso de fortalecer otros componentes de defensa como los sistemas antidrones y el mantenimiento del parque automotor para las fuerzas armadas. La asignación funcional de estos recursos busca mantener la operatividad en zonas complejas y reforzar la presencia estatal, en concordancia con los objetivos estratégicos establecidos entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos.
El evento en Tolemaida marcó asimismo uno de los últimos actos oficiales del diplomático John McNamara antes de su relevo, hecho que añade un significado adicional al encuentro. En líneas generales, los avances recientes se inscriben en una hoja de ruta bilateral que contempla no solo la renovación del equipo militar, sino también el desarrollo de capacidades logísticas y técnicas que sustenten la agenda nacional de seguridad y defensa.









