El Embalse El Hato, administrado por la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), ofrece a visitantes una experiencia única que combina historia colonial con conservación ambiental. Este "Aula Ambiental Abierta", ubicada a 130 km de Bogotá, cuenta con una casona colonial de más de 400 años que resguarda secretos de la formación republicana colombiana.
- Interesante: Investigación de UCundinamarca en sostenibilidad empresarial destaca en feria CIENTEC 2025 en Perú
Una casona centenaria cargada de historia y misterio
La casona, propiedad del general Luis Ernesto Vélez como condecoración por su participación en la Independencia, ha servido como posada religiosa y residencia temporal de mandatarios. Su misticismo atrae a visitantes, con relatos de experiencias inexplicables en la capilla y el sector de "los calabozos", donde funcionó una fosa común para víctimas de epidemias y esclavos.
Turismo sostenible en un entorno natural privilegiado
Luisa Aguirre, directora de Sostenibilidad e Innovación de la CAR, destaca que El Hato es ideal para "conexión consciente con la naturaleza". La oferta incluye senderismo interpretativo, caminatas nocturnas, pesca artesanal, camping y cabañas equipadas. La biblioteca al aire libre "Sabores de mi Tierra" permite lectura y observación estelar en un firmamento despejado.
Horarios y recomendaciones para visitantes responsables
El parque opera de martes a domingo (8:00 a.m. - 4:00 p.m.), reservando los lunes para mantenimiento y descanso de fauna local. La CAR promueve este sitio como ejemplo de turismo responsable donde conocimiento cultural se une a preservación del ecosistema hídrico, invitando a descubrir este "mágico escenario" con respeto a normas de convivencia y protección ambiental.







