Chía, Cundinamarca — En respuesta a la ola de rumores, cadenas de WhatsApp y desinformación que ha circulado intensamente en las últimas semanas, la Alcaldía de Chía y la Secretaría de Movilidad se vieron en la obligación de emitir un comunicado oficial urgente para aclarar de manera contundente la situación real sobre la detección electrónica de infracciones en el municipio.
El alcalde fue enfático al desmentir la información falsa que circula sobre la operación actual de cámaras multando en sectores clave como Fontanar, la Autopista Norte (sector Pricem) y la Carrera Séptima cerca de la Universidad de La Sabana.
“No es cierta esta información. Queremos ser muy claros: hasta el momento no hay ninguna cámara de fotodetección instalada ni operando en el municipio. Quienes están diciendo lo contrario están generando un pánico innecesario”, declaró el mandatario local en una rueda de prensa convocada ex profeso.
No obstante, y este es el matiz crucial, confirmó que sí existe una autorización previa formal por parte de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) para la instalación de estos dispositivos en el futuro cercano.
Explicó que de los ocho puntos críticos que el municipio presentó para estudio técnico, las autoridades nacionales han autorizado, en una primera fase, cuatro puntos estratégicos donde los análisis de siniestralidad vial han arrojado las cifras más alarmantes de lesionados y fallecidos.
- Interesante: Investigación de UCundinamarca en sostenibilidad empresarial destaca en feria CIENTEC 2025 en Perú
El Objetivo Real: Salvar Vidas, no Llenar Arcas
El secretario de Movilidad de Chía explicó con detalle que esta iniciativa no surge de un afán recaudatorio, sino que se enmarca estrictamente dentro del Plan Nacional y Local de Seguridad Vial, con el fin primordial de mitigar los accidentes de tránsito que han enlutado a numerosas familias en el municipio.
Las cámaras, cuya instalación está proyectada para las próximas semanas una vez se complete el proceso logístico y técnico, tendrán funciones específicas que van más allá del control clásico de velocidad.
Los objetivos principales y declarados de estos dispositivos serán:
- Detectar maniobras peligrosas como adelantamientos indebidos, cruces en "C" o "T", y giros prohibidos que pongan en riesgo a peatones, ciclistas y otros conductores.
- Identificar de manera automatizada vehículos que circulen sin el SOAT vigente o sin la revisión tecnomecánica al día, dos factores de alto riesgo.
- Registrar faltas generales al Código Nacional de Tránsito, como el no uso de cinturón de seguridad o el uso de celulares al volante.
Un punto clave de la aclaración, y que la administración insiste en recalcar, es que, en esta fase inicial de implementación, las cámaras NO tendrán como objetivo primordial generar sanciones por exceder los límites de velocidad.
"La velocidad será un parámetro que el sistema puede monitorear, pero la prioridad inicial no es sancionar por unos kilómetros por hora de más, sino por comportamientos que son claramente causales de accidentes graves", aclaró el secretario.
La prioridad del gobierno local es, en palabras simples, mejorar la seguridad en vías de alto flujo vehicular y reducir la evasión de documentos obligatorios que garantizan responsabilidad frente a un siniestro.
Compromiso con la Ciudadanía de Chía

Frente al descontento y la desconfianza generada por los rumores, la administración municipal se comprometió públicamente a mantener una comunicación transparente y oportuna con la ciudadanía.
Antes de que cualquier dispositivo entre en funcionamiento, la zona exacta contará con la señalización vertical adecuada y reglamentaria que indique de manera clara y visible la presencia de "detección electrónica" o "fotorradar", tal como lo exige la normativa.
El secretario de Movilidad aseguró que el proceso se encuentra actualmente en la fase final de aprobaciones internas y planeación de la instalación física, y que cualquier avance o cambio será informado oportunamente a través de las redes sociales oficiales y la página web de la alcaldía.
“Este es un gobierno de resultados y de hechos, no de rumores”, concluyó el alcalde con tono firme, reiterando que la implementación de estas herramientas tecnológicas busca, por encima de todo, salvar vidas y mejorar el ordenamiento del tráfico en Chía y la región.
La medida busca, en última instancia, que las vías críticas que conectan con Tunja, la congestionada Carrera Séptima y la variante hacia Cajicá dejen de ser escenarios recurrentes de tragedias viales, transformándose en corredores más seguros para todos quienes los transitan a diario.







