Un operativo llevado a cabo en las vías que conectan a Fusagasugá con Bogotá permitió a la Policía Nacional incautar un cargamento de sustancias estupefacientes que era transportado por un pasajero de bus intermunicipal, procedente de Puerto Asís, Putumayo. Esta acción, enmarcada en las recientes estrategias de control sobre los corredores viales de Cundinamarca, se produjo en el sector conocido como Valsalice, uno de los puntos clave para la supervisión del tránsito intermunicipal hacia la capital del país.
Las autoridades municipales, en coordinación con la Seccional de Tránsito y Transporte, desarrollan diariamente operativos de inspección y verificación de antecedentes a pasajeros y vehículos, como parte de la estrategia nacional destinada a mitigar el tráfico ilegal de sustancias prohibidas en rutas de alta circulación. Durante una revisión de rutina a un bus de servicio público, los uniformados lograron detectar a un joven cuya actitud desencadenó una inspección más rigurosa. En este proceso, se hallaron seis paquetes adheridos a su cuerpo: tres de ellos contenían base de coca y los otros tres clorhidrato de cocaína. El total incautado fue estimado en aproximadamente siete mil dosis.
El destino del cargamento era Bogotá, con la presunta finalidad de ser distribuido en diferentes zonas residenciales y de alta concurrencia de la ciudad. Fuentes oficiales detallaron que el valor del alijo es considerable en el mercado ilegal, dado que suele alimentar redes menores de microtráfico en sectores frecuentados por jóvenes y adolescentes. El capturado fue puesto inmediatamente a disposición de la Fiscalía General de la Nación, tras la respectiva legalización de su situación, iniciando así el proceso judicial por tráfico, fabricación o porte de estupefacientes.
En lo corrido del año, las acciones de la Policía Nacional dentro de la “Ofensiva Integral Contra el Microtráfico” han intensificado el monitoreo y los controles sobre la movilidad entre el sur del país, Cundinamarca y Bogotá. Fusagasugá, por su localización estratégica en el eje vial que conecta al sur con el centro del territorio, se ha consolidado como un punto recurrente para llevar a cabo este tipo de operativos. La implementación de dispositivos de vigilancia en las vías principales, terminales de transporte y sectores catalogados como vulnerables forma parte de una táctica para detectar y frenar el envío de drogas hacia centros urbanos.
A continuación, se destacan componentes principales asociados a la reciente incautación:
- Lugar del operativo: Vía Fusagasugá–Bogotá (sector Valsalice).
- Origen del cargamento: Puerto Asís, Putumayo.
- Medio de transporte: Bus intermunicipal de servicio público.
- Sustancias decomisadas: Base de coca y clorhidrato de cocaína.
- Cantidad: Aproximadamente 7.000 dosis.
- Destino proyectado: Bogotá, para presunta distribución en puntos urbanos.
- Proceso judicial: Puesta a disposición de Fiscalía y legalización de captura.
Casos de incautaciones similares han sido registrados en las últimas semanas en la región. En el barrio Galán de Fusagasugá, personal policial capturó recientemente a un individuo conocido con el sobrenombre de “Ventura”, quien portaba varias dosis de marihuana y cocaína junto con dinero en efectivo asociado a la actividad ilícita. Asimismo, otro operativo en el sector central del municipio permitió la desarticulación de un punto de venta de alucinógenos que operaba cerca de instituciones educativas, con la incautación de más de 1.500 dosis y la detención de dos personas, quienes actualmente permanecen bajo prisión preventiva.
El patrullaje y vigilancia continua se han extendido a otros municipios del departamento de Cundinamarca. En Girardot, la interceptación de un vehículo particular reveló la existencia de compartimentos modificados para ocultar varios kilos de marihuana, lo que derivó en la captura del conductor y la inmovilización del automóvil. Soacha ha seguido una línea similar; allí, en un reciente operativo conjunto entre la Policía y la Fiscalía, cinco personas fueron capturadas tras el hallazgo de cocaína, bazuco, armas de fuego y dinero en efectivo. En Zipaquirá y Facatativá también se han incautado cargamentos de droga que utilizaban buses intermunicipales y vehículos de carga para su transporte.
La capital del país continúa en la mira de la Policía Metropolitana, que ha ampliado su radio de acción con operativos en localidades como Kennedy, Ciudad Bolívar, Bosa y Santa Fe. El resultado de estos procedimientos ha sido la incautación de más de 10.000 dosis de estupefacientes y la captura de múltiples individuos vinculados a estas redes de distribución. Las autoridades informan que gran parte de la droga incautada en municipios cercanos tiene como destino final el mercado interno de Bogotá, donde su distribución contribuye al incremento de delitos anexos relacionados con la inseguridad ciudadana.
El punto de partida de estos movimientos ilegales, Puerto Asís, en el departamento de Putumayo, es una de las zonas tradicionalmente asociadas al cultivo y procesamiento de sustancias ilícitas. Aunque se han implementado programas de sustitución y desarrollo alternativo, la persistencia de los corredores viales para el traslado de estos productos representa una preocupación constante para las fuerzas de seguridad. Las operaciones de vigilancia, por tanto, son reforzadas habitualmente en los trayectos que conectan con los departamentos del centro del país.
Las estrategias de control vial y monitoreo a través del territorio nacional incluyen, según reportes, la revisión detallada de listados de pasajeros, chequeo de antecedentes y supervisión física de los vehículos, con énfasis en los sectores donde, de acuerdo con inteligencia policial, existe una mayor probabilidad de paso de cargamentos ilícitos. La actuación oportuna de los miembros de la Seccional de Tránsito ha permitido anticipar movimientos de las organizaciones dedicadas al tráfico, logrando retener cargamentos antes de que alcancen su destino en ciudades principales.
A lo largo de Cundinamarca, y especialmente en puntos neurálgicos como Fusagasugá, Girardot, Soacha, Zipaquirá y Facatativá, las acciones implementadas comprenden:
- Incremento de controles en transporte público e intermunicipal.
- Inspección periódica en terminales de buses y estaciones de transporte.
- Coordinación entre fuerzas locales y equipos de investigación central.
- Privación de libertad preventiva a detenidos por microtráfico.
- Inmovilización de vehículos involucrados en el transporte ilegal de sustancias.
En declaraciones recientes, voceros de la Policía Nacional reiteraron la importancia de la colaboración ciudadana para la prevención y denuncia de hechos relacionados con la distribución y transporte de sustancias prohibidas. Las líneas de emergencia y los canales de comunicación dispuestos permiten realizar reportes de manera confidencial, facilitando la labor de identificación de rutas y puntos de comercialización.
El desarrollo constante de estos procedimientos de control y decomiso se mantiene como parte del esfuerzo institucional por reducir la presencia de drogas en las principales ciudades y municipios del país, optimizando los recursos humanos y técnicos de las autoridades en función del alcance preventivo y disuasorio. Las tareas de inspección y patrullaje continuarán extendiéndose sobre las rutas críticas, con el objetivo de contrarrestar los nuevos métodos implementados por organizaciones delictivas dedicadas al tráfico de estupefacientes.
Dentro de este escenario, las rutas entre Putumayo y Cundinamarca, con escalas en municipios de paso, se han establecido como corredores de vigilancia prioritaria. El énfasis de las operaciones recientes se refleja en la cantidad de sustancias retiradas de circulación y en la cantidad de individuos puestos a disposición de la justicia por delitos asociados al microtráfico, lo cual afecta a diferentes sectores urbanos y periurbanos.
En suma, la reciente incautación realizada en Fusagasugá se integra a una cadena de procedimientos en curso que mantienen bajo supervisión las principales vías de tránsito entre el sur del país y la capital. De este modo, se articula una respuesta continuada y progresiva ante el desafío del tráfico de estupefacientes, enmarcando a Fusagasugá y otros municipios de Cundinamarca como puntos de especial interés para la labor de prevención y control en materia de seguridad vial y ciudadana.









