Los pequeños y medianos avicultores de Cundinamarca, principalmente en el municipio de Cáqueza y la zona oriente del departamento, enfrentan una emergencia económica sin precedentes debido a la caída drástica y sostenida del precio del huevo en la plaza.
Según denuncias unánimes del sector, producir una cubeta de huevos cuesta hoy en día $11.500 pesos, pero los intermediarios y acopiadores la están adquiriendo a precios que oscilan entre los $5.000 y $6.000 pesos, lo que genera una pérdida insostenible de casi el 50 % por unidad vendida.
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Sobreproducción del 10%: Un Excedente que Hunde los Precios
La crisis tiene un origen claro en las distorsiones del mercado: existe una sobreproducción estimada del 10 %, equivalente a un excedente de más de tres millones de huevos que han saturado los canales de comercialización regional.
Esta situación pone en jaque la sostenibilidad de cientos de familias campesinas que, en conjunto, producen diariamente cerca de nueve millones de huevos en la región y dependen de este ingreso para su subsistencia. "Estamos trabajando a pérdida", es el lamento generalizado.
Voces del Campo: "Los Ingresos No Alcanzan Ni Para Alimentar las Aves"
Nelson Alirio Díaz, productor local con más de 20 años en el oficio, advirtió con desesperación que "los ingresos actuales no cubren ni siquiera el costo de la alimentación de las aves, mucho menos los gastos de mano de obra, transporte o reposición de gallinas.
Estamos consumiendo nuestros ahorros y muchos están al borde de la quiebra". Esta crisis amenaza con extinguir la avicultura a pequeña escala, un sector tradicional de la economía campesina cundinamarquesa.
Cundinamarca: Apoyo Estatal y Consumo Local como Solución
Ante este panorama desolador, la Gobernación de Cundinamarca y la Secretaría de Agro Campesinado han solicitado de manera urgente la intervención del Ministerio de Agricultura y el ICA.
Entre las medidas propuestas se contempla la venta rápida del excedente a programas sociales del Estado como el PAE (Programa de Alimentación Escolar) o las redes de abastecimiento del campesino, para descongestionar el mercado y estabilizar los precios.
Las autoridades departamentales hicieron también un llamado emotivo a los habitantes de Bogotá para que prioricen la compra de huevo cundinamarqués, identificando su origen, como una medida de apoyo directo y solidario al campo que los alimenta.







