La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca ha anunciado un proyecto que posiciona al departamento a la movilidad eléctrica en Colombia. La iniciativa tiene como objetivo instalar tres estaciones de carga solar, conocidas como electrolineras, en los municipios de Zipaquirá, Sopó y Cogua
Este proyecto representa un paso estratégico en el uso de energías renovables, ya que se propone operar de manera exclusiva con energía fotovoltaica, permitiendo la recarga gratuita de vehículos eléctricos y contribuyendo a una infraestructura de transporte moderna y sostenible.
La elección de un sistema de carga alimentado únicamente por energía solar simboliza una nueva perspectiva en el manejo de recursos y la eficiencia energética. Con un compromiso firme con la sustentabilidad, la CAR de Cundinamarca busca facilitar la transición hacia modelos de movilidad basados en la electricidad, cuestionando los métodos tradicionales que dependen de combustibles fósiles. La iniciativa se centra en aportar alternativas que reduzcan el impacto ambiental y, al mismo tiempo, incentiven el uso de tecnologías verdes en la región.
Puntos de Cundinamarca

La ubicación de las electrolineras ha sido cuidadosamente seleccionada para maximizar su funcionalidad y alcance. Las estaciones se ubicarán en puntos clave que combinan aspectos administrativos, recreativos y turísticos. Entre estos puntos se destacan:
• Zipaquirá: La sede administrativa de la Regional Sabana Centro, situada en el barrio Algarra, servirá de punto inicial para la carga de vehículos.
• Sopó: El Parque Puente Sopó, una zona que integra la movilidad sostenible con el atractivo turístico, se convertirá en la segunda ubicación.
• Cogua: En el Parque Embalse del Neusa se instalará la tercera estación, reforzando el vínculo entre el uso de energía limpia y el aprovechamiento de áreas naturales.
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El empleo de paneles solares en cada una de las electrolineras permite identificar ventajas técnicas y económicas orientadas hacia la eficiencia. Entre los beneficios más relevantes se incluyen:
• Reducción en el consumo de energías tradicionales, lo que se traduce en un ahorro a mediano y largo plazo.
• Menor dependencia de combustibles fósiles, promoviendo así alternativas que disminuyen la emisión de gases contaminantes.
• Fomento de una conciencia ambiental que, a través de la implementación de soluciones limpias, impulsa la adaptación al cambio climático. Estos puntos reflejan el enfoque que la CAR ha definido para la renovación del sistema de transporte en la región.

El financiamiento total de esta primera fase supera los 1.600 millones de pesos, cifra que evidencia el compromiso tanto económico como institucional con el futuro de la movilidad sostenible. Asimismo, el proyecto contempla una inversión destinada a desarrollar infraestructura que, en los próximos años, permitirá una operación sin emisiones contaminantes.
Esta asignación presupuestal se ha dirigido a garantizar que los recursos sean aprovechados de manera óptima y orientados a generar beneficios directos para los habitantes y visitantes de la zona. El enfoque renovable impulsado con esta iniciativa se traduce, además, en una oportunidad para redefinir la integración entre desarrollo urbano y cuidado ambiental.
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Al promover el uso de energía solar, el proyecto se alinea con los lineamientos internacionales de sostenibilidad, invitando tanto a entidades públicas como privadas a evaluar sistemas energéticos alternativos. La apuesta por un modelo basado en fuentes limpias evidencia una planificación que prioriza el equilibrio entre crecimiento y preservación del entorno.
La implementación de las electrolineras prevé beneficiar a amplios sectores de la población. Se estima que más de 200.000 habitantes de las áreas urbanas de Zipaquirá y Sopó podrán contar con este servicio innovador, lo que sumado a los visitantes de las zonas recreativas, eleva el impacto social del proyecto. La accesibilidad a este servicio gratuito incentiva la utilización de vehículos eléctricos entre los ciudadanos, contribuyendo a una mayor protección del medio ambiente.

La fase inicial contempla la instalación de tres electrolineras, sin embargo, la proyección a mediano plazo es ambiciosa. Según los planes de la CAR, se espera ampliar la red hasta contar con un total de ocho estaciones de carga durante el cuatrienio vigente. Esta expansión potencial coloca a Cundinamarca como un caso de referencia a nivel nacional, en donde la infraestructura para la movilidad eléctrica y el uso de energías renovables se fortalezcan en consonancia con las necesidades de la sociedad moderna.
La ejecución de este proyecto representa una estrategia ordenada en la diversificación de fuentes de energía en el ámbito del transporte. Con el respaldo de inversiones considerables y ubicaciones estratégicas, la instalación de las electrolineras solares se configura como una acción orientada a modernizar la infraestructura de movilidad en la región.
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En la medida en que estas estaciones entren en funcionamiento, se ampliará la base para políticas públicas que promuevan la eficiencia energética y el uso responsable de los recursos, permitiendo avanzar hacia un sistema de transporte más equilibrado y menos dependiente de fuentes energéticas convencionales.