El sector rural del departamento se adentra en una fase de innovación que une investigación y formación para fortalecer la productividad agrícola. La inversión, que supera los $726 millones, se orienta a elevar la capacidad de respuesta y manejo de los recursos agronómicos en 39 municipios.
- Le puede interesar: Gira de medios de la empresa de licores de Cundinamarca
La nueva estrategia, articulada en conjunto con AGROSAVIA, incorpora actividades de análisis de suelos y capacitación técnica. Este enfoque busca equipar a los productores con herramientas precisas para el manejo de sus cultivos y la optimización del uso de fertilizantes.

Algún municipios, como Cáqueza, Sibaté y Facatativá, han culminado ya sus jornadas de formación técnica. En los meses próximos, se sumarán a la iniciativa territorios de relevancia regional como Chía, Girardot, Soacha, Sopó y Yacopí.
En el marco de la capacitación se abordan temas fundamentales. Las jornadas incluyen la interpretación de eventos climáticos extremos, la formulación de estrategias de manejo ante la variabilidad del clima y la presentación detallada de los resultados obtenidos en los análisis de suelos.
La estrategia se sustenta en la premisa de ofrecer información técnica precisa y actualizada a los pequeños productores, promoviendo la toma de decisiones basadas en datos concretos.
La implementación de este plan resalta la integración de ciencia y práctica agrícola, beneficiando la eficiencia y la planificación en el campo.
Este proyecto, enmarcado en la búsqueda de la sostenibilidad, refuerza el compromiso de la administración regional con el sector agropecuario y la seguridad alimentaria.
La acción, de alcance regional, se consolida como una apuesta por la mejora de la rentabilidad y la preservación de los suelos, activos estratégicos para el desarrollo rural.
- Le recomendamos leer: Mujeres rurales corren por el cambio en Cundinamarca







