En un contundente golpe contra el tráfico y la tenencia irregular de especies animales, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en apoyo con la Policía de Carabineros, logró el rescate de dos babillas (Caimán crocodrillus) y una tortuga icotea (Trachemys scripta) en el municipio de Pacho. Los ejemplares se encontraban en un predio rural de la vereda Pajonales, viviendo en condiciones totalmente inadecuadas que ponían en riesgo su supervivencia y el equilibrio ecológico de la región.
La operación se desencadenó gracias a denuncias ciudadanas que alertaron sobre la presencia de estos animales en cautiverio. Durante el procedimiento, el dueño del predio admitió haber trasladado los especímenes desde una finca en el departamento de Caldas, lo que confirma la transgresión de las normas ambientales nacionales que prohíben la captura, transporte y exhibición de fauna silvestre sin los permisos correspondientes.
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El camino hacia la rehabilitación y liberación
Tras ser recuperados, el equipo técnico de la dirección regional Rionegro realizó una valoración física inicial, determinando que los animales requieren un proceso riguroso de rehabilitación.
Para asegurar su recuperación, los ejemplares fueron trasladados al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de la CAR, ubicado en el municipio de Tocaima. Allí, expertos analizarán su estado biológico, físico y comportamental para prepararlos para una futura liberación en su hábitat natural. Alejandro Fiquitiva Casallas, director regional de la CAR Rionegro, subrayó que cada pérdida de un ejemplar silvestre afecta la estabilidad de las poblaciones naturales y recordó que Colombia, al ser uno de los países más biodiversos, debe ser implacable en la protección de sus especies.
Sanciones y llamado a la denuncia ciudadana
La CAR ha iniciado los procedimientos administrativos sancionatorios contra el responsable de la tenencia ilegal. Asimismo, la entidad hizo un llamado a la comunidad para continuar denunciando cualquier actividad que atente contra la fauna del territorio, enfatizando que la educación ambiental y el control son las herramientas principales para combatir este flagelo que degrada el patrimonio natural del departamento.







