La comunidad de Cundinamarca permanece atenta a los desarrollos en torno al caso de Cristian Martín, estudiante de la Universidad El Bosque, cuyo cuerpo fue encontrado recientemente en una zona boscosa del municipio de Gachancipá. El proceso que llevó a los familiares a localizar al joven de 16 años ha llamado la atención debido a la manera como la tecnología y la tenacidad de su entorno cercano se convirtieron en herramientas centrales durante la emergencia.
El acceso a la información contenida en el computador portátil de Cristian Martín, sumado a la verificación de sus cuentas digitales, resultó determinante para la familia tras advertir la desaparición del estudiante la madrugada del lunes 16 de febrero de 2026. La madre relató que, ante la falta de comunicación y respuestas a los múltiples intentos de contacto, decidió revisar el equipo personal de su hijo, donde halló datos que permitirían reconstruir su paradero reciente. Particularmente, el acceso a una aplicación de mensajería y su correo electrónico facilitó la identificación de una última ubicación relevante: una zona rural de la vereda San Bartolomé, en el área rural de Gachancipá.
Una serie de acontecimientos se sucedieron tras este hallazgo digital. La familia orientó su búsqueda hacia el lugar señalado, logrando encontrar el cuerpo de Cristian Martín alrededor de la 1:00 a.m. del martes 17 de febrero en un cerro del sector. Al momento del hallazgo, el joven se encontraba suspendido de un árbol. Aunque inicialmente la principal hipótesis indicaba un posible suicidio, la investigación continúa abierta y contempla otras líneas de indagación debido a elementos adicionales registrados durante la búsqueda.
Entre los factores que mantienen el caso en investigación destaca la experiencia de la familia, que en medio del desplazamiento hacia Gachancipá recibió múltiples llamadas de desconocidos. Estas comunicaciones exigían aproximadamente $2.000.000 a cambio de la presunta devolución del joven. Al respecto, la hermana de Cristian detalló que, al ir rumbo al municipio, comenzaron a recibir amenazas de supuestos secuestradores, aspecto que plantea la posibilidad de un intento de extorsión. No obstante, autoridades municipales encabezadas por el alcalde Alfonso López señalaron en un inicio la existencia de indicios alineados con un suicidio.
El recorrido familiar estuvo marcado desde el primer momento por varios pasos clave:
- Revisión inmediata de dispositivos electrónicos y cuentas digitales.
- Identificación de la última ubicación por geolocalización a través de servicios online.
- Denuncia formal ante las autoridades una vez se constató la desaparición del joven.
- Recepción y registro de llamadas sospechosas asociadas a un posible secuestro o extorsión.
- Coordinación permanente con entes policiales y organismos de investigación.
La madre de Cristian subrayó que su hijo no presentaba señales previas de intenciones autolesivas y manifestó públicamente su confianza en que el proceso arrojará claridad sobre las circunstancias. La familia, en declaraciones a diversos medios, continúa solicitando justicia y esclarecimiento total de los hechos.
Cristian Esneider Martín se encontraba al inicio de su etapa universitaria, cursando estudios en Matemáticas y Ciencia de Datos gracias a una beca obtenida por su desempeño sobresaliente en las pruebas Saber 11. Descrito por allegados como metódico y disciplinado, cumplía con rutinas estrictas, características que alertaron a la familia cuando no retornó a casa en las horas habituales. Hacia las seis de la tarde del día en que notaron su ausencia, la madre se dirigió a la Policía para formalizar el reporte de desaparición, marcando el inicio de la búsqueda conjunta entre familiares y agentes.
El pronunciamiento institucional no se hizo esperar. El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, expresó solidaridad con la familia y la comunidad educativa de la Universidad El Bosque, y ordenó a las autoridades una investigación intensiva y urgente sobre lo sucedido. De igual manera, remarcó el compromiso de la administración departamental en brindar respaldo tanto a la familia como a las autoridades en el desarrollo de las indagaciones.
Las autoridades encargadas del caso, entre ellas el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), asumieron rápidamente las acciones correspondientes. Las diligencias incluyeron la inspección en el lugar del hallazgo, el acopio de material audiovisual de cámaras de seguridad en la zona y la toma detallada de declaraciones a quienes estaban en el círculo más cercano del joven. El propósito central de la investigación es esclarecer el contexto y los últimos movimientos del estudiante en los días previos al hallazgo.
La Universidad El Bosque se sumó a las voces de acompañamiento, emitiendo mensajes públicos de condolencia y solidaridad para familiares, amigos y docentes afectados por la noticia, e invitando a todos a mantener prudencia y respeto en medio del actual proceso investigativo. La comunidad académica, así como el entorno social de Gachancipá y la región, permanece a la espera de resultados que permitan comprender en detalle las circunstancias que rodearon este caso.
La combinación de rastreo tecnológico, la actuación inmediata de la familia y la respuesta institucional configura un caso que mantiene la atención de la opinión pública, mientras avanzan las investigaciones forenses, judiciales y científicas. La secuencia de acciones desarrolladas por todos los actores implicados proporciona elementos que permitirán acercarse progresivamente a la verdad de los hechos, según lo manifestado por las autoridades encargadas.









