En el marco del Día de San Valentín, Cundinamarca toma protagonismo en el escenario internacional gracias a su papel como epicentro de la producción de flores en Colombia. El departamento ha presentado una nueva propuesta para dinamizar el turismo y resaltar su importancia en la economía nacional: la creación de la Ruta de las Flores, un recorrido por los municipios más representativos del sector floricultor.
Con más de 65.000 toneladas de flores exportadas por mar y aire en la última temporada de San Valentín, Cundinamarca ha alcanzado una alta visibilidad en los principales mercados globales. Estados Unidos lidera el destino de las exportaciones, absorbiendo el 80% del valor total enviado, seguido por Canadá, Reino Unido, Países Bajos y Japón. La logística de estos despachos se realiza, en su mayoría, desde el Aeropuerto Internacional El Dorado y los puertos nacionales.
El departamento concentra el 71% de las hectáreas dedicadas al cultivo de flores en Colombia, generando 115.500 empleos directos. De esta fuerza laboral, aproximadamente el 60% corresponde a mujeres, evidenciando un fuerte impacto en la inclusión social y el desarrollo regional. Entre los municipios destacados en esta producción se encuentran Madrid, Facatativá, El Rosal, Funza y Tocancipá.
La distribución de la superficie cultivada muestra la relevancia de Madrid (18%), Facatativá (9%), El Rosal (8%), Funza (5%) y Tocancipá (5%). Cada uno de estos municipios aporta no solo al volumen de exportación, sino también al diseño de experiencias para visitantes interesados en conocer de cerca los procesos agrícolas y la riqueza cultural asociada.
La iniciativa de la Ruta de las Flores propone integrar actividades turísticas y espacios emblemáticos. En Madrid, por ejemplo, es posible visitar el Parque Pedro Fernández, la Casa de la Cultura y el Museo La Herrera, así como disfrutar de la gastronomía local en el centro histórico y participar en rutas ecoturísticas.
En los municipios de Facatativá y El Rosal, los viajeros pueden conocer el Parque Arqueológico, recorrer Caminos Reales, la Casa de la Cultura Abelardo Forero Benavides y participar en degustaciones gastronómicas tradicionales. Estas zonas, parte esencial de la Sabana de Bogotá, ofrecen recorridos naturales y experiencias de avistamiento de aves.
Funza y Tocancipá complementan la experiencia con destinos como el humedal La Florida, el Parque Jaime Duque, el Autódromo, el Museo Aeroespacial y la Iglesia Nuestra Señora de Fátima. Cada uno presenta alternativas para apreciar no solo la producción de flores, sino también la diversidad paisajística y cultural de la región.
De esta manera, la propuesta de la Ruta de las Flores busca posicionar a Cundinamarca no solo como líder en exportación floricultora, sino también como destino turistico conectado con la naturaleza, la gastronomía y el patrimonio histórico.
Las cifras de exportación y la diversidad de municipios involucrados reflejan el impacto que la floricultura tiene para Colombia y su proyección internacional durante eventos clave como San Valentín, reafirmando el carácter estratégico de Cundinamarca en este sector.









