La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha iniciado un proceso de investigación formal tras el descubrimiento de una grave tala de especies nativas en el cerro de Juaica, en el municipio de Tenjo. Este hecho, calificado como actividad ilícita, ocurrió en una zona de alta protección ambiental, específicamente en la Reserva Forestal Protectora de la Cuenca Alta del Río Bogotá (RFPP) y el Distrito de Manejo Integrado (DMI) Cerro de Juaica.
Denuncia comunitaria y evaluación técnica
La investigación se puso en marcha gracias a la denuncia oportuna presentada por la Junta de Acción Comunal (JAC) del sector de Churuguaco Alto de Tenjo. Tras recibir la alerta, la Corporación desplegó una visita técnica que incluyó a ingenieros forestales, ambientales y biólogos de la regional Sabana Centro de la CAR para evaluar e identificar los daños ambientales.
El hallazgo fue descrito como "preocupante" por Andrés Mauricio Garzón, director regional Sabana Centro de la CAR. El área impactada por la rocería y tala alcanza aproximadamente los 7.220 metros cuadrados, lo que equivale casi al tamaño de una cancha de fútbol profesional.
Especies de alto valor ecológico afectadas
En esta área, crecían especies vegetales de alto valor ambiental que son propias de los ecosistemas de páramo. Estas especies taladas actúan como reguladores hídricos naturales y su principal función es garantizar la disponibilidad de agua en el territorio. Entre las especies afectadas se identificaron frailejón, tuno, aliso, romero, helecho marranero, encenillo, cucharo, arrayán, laurel, mosquetero, mortiño, laurel de monte y quiches.
Los técnicos de la CAR, quienes recorrieron la zona que supera los 3.000 m.s.n.m, documentaron la afectación mediante registros fotográficos y la toma de coordenadas. Esta información técnica será crucial para sustentar las medidas a aplicar, de acuerdo con la legislación ambiental vigente.
Acciones legales y proceso de recuperación
Según la información recopilada, la intervención fue realizada, al parecer, por un grupo de al menos 10 personas ajenas a la comunidad. El fin de la tala habría sido reemplazar las estructuras de encerramiento de dos predios, uno de 6.800 y otro de 420 metros cuadrados, utilizando nuevos postes y alambres de púas.
El director regional Mauricio Garzón enfatizó en la dificultad y lentitud de la recuperación de estos ecosistemas. El tiempo de restauración de un bosque húmedo montano es lento, y muchas de las especies nativas taladas pueden tardar varias décadas en crecer para reemplazar a los individuos perdidos. Aunque algunos árboles jóvenes pueden comenzar a crecer en unos cinco años, alcanzar una altura considerable puede tomar entre 15 y 20 metros.
La CAR ha anunciado que adelantará las acciones correspondientes en el marco del procedimiento sancionatorio ambiental, conforme a la Ley 1333 de 2009, modificada por la Ley 2387 de 2024. Además, la Corporación se articulará con la Policía Nacional y la Fiscalía General de la Nación para lograr la identificación y judicialización de los presuntos responsables de este daño ambiental.







