*Cárcel por delitos sexuales en Fusagasugá y Pasca, Cundinamarca. Los responsables fueron sentenciados a 12 y 16 años, respectivamente, por hechos ocurridos en el 2011 y 2015.
Sobre los fallos se supo mediante reporte de la Fiscalía General de la Nación, una vez la administración de justicia colombiana definió la suerte de los acusados en el par de casos registrados en el Sumapaz.
El episodio más delicado sucedió en zona rural de Pasca. El padrastro de una menor de edad (14 años) violentó sexualmente a la jovencita aprovechando que la progenitora de ésta se encontraba ausente.
Sobre el segundo caso se supo que la víctima, bajo amenaza con arma cortopunzante, fue obligada a tener relaciones con quien entonces había pasado a ser su expareja.
Cárcel por delitos sexuales

Las pruebas presentadas por el ente acusador permitieron que jueces de conocimiento emitieran sentencias condenatorias contra dos hombres acusados de delitos sexuales.
En ambos casos, las víctimas fueron sometidas a violencia sexual y física, lo que llevó a las autoridades a tomar medidas judiciales contundentes.
Sobre el primer caso, un hombre fue condenado a 12 años y 6 meses de prisión por el delito de acceso carnal violento en perjuicio de su expareja sentimental. Los hechos tuvieron lugar el 21 de octubre de 2011 en una vivienda de Fusagasugá.
El agresor amenazó a la víctima con un arma blanca antes de abusar de ella. Además de la agresión sexual, la mujer sufrió maltrato físico y verbal, lo cual agravó su situación de vulnerabilidad.
A su vez y en cuanto el segundo episodio, este ocurrió en la vereda Guchipas de Pasca el 5 de julio de 2015. Involucra a un hombre de 63 años, quien abusó sexualmente de su hijastra en dos ocasiones. La víctima fue una jovencita de 14 años de edad.
La investigación determinó que el agresor aprovechó la ausencia de la madre de la niña para cometer los abusos, los cuales derivaron en una sentencia de 16 años y 5 meses de prisión por el delito de acceso carnal violento agravado.
Ambos condenados deberán cumplir sus penas en un establecimiento carcelario, según lo ordenado por los jueces. No obstante, las sentencias son de primera instancia y en su contra aún proceden los recursos de Ley.
Otros hechos en Cundinamarca y Bogotá

La violencia sexual sigue siendo un problema grave es ese par de entidades territoriales. Ante esa circunstancia, las autoridades intensificaron esfuerzos encaminados a garantizar justicia a quienes sean presa de aberrantes casos de este tipo.
Uno de los recientes sucesos se presentó en Chía en noviembre de 2023. Allí, el protagonista fue capturado por abusar de su sobrina de 11 años.
Según la Fiscalía, el agresor cometió los abusos en repetidas ocasiones durante más de un año, aprovechando la cercanía familiar y la confianza depositada en él. La víctima, finalmente se atrevió a presentar denuncia argumentando la captura y posterior imputación por acceso carnal abusivo al responsable.
En Soacha, otro hecho conmocionó a la comunidad en abril de 2024. Un docente de una institución educativa fue detenido por presuntos abusos sexuales contra varias estudiantes.
La investigación reveló que el profesor utilizaba su posición de autoridad para intimidar a las víctimas y evitar que denunciaran los hechos. Tras la recopilación de pruebas, la Fiscalía solicitó su detención preventiva mientras avanza el proceso judicial en su contra.
En Bogotá, los casos de violencia sexual también han generado alarma. En agosto de 2023, un taxista fue condenado a 18 años de prisión por abusar de una pasajera que había recogió en la zona de Chapinero. La mujer, quien se encontraba en estado de indefensión tras haber consumido alcohol, fue llevada a un lugar apartado donde el agresor cometió el delito. Gracias a las cámaras de seguridad y el rastreo del vehículo, las autoridades lograron identificar y capturar al responsable.
Otro caso emblemático en la capital ocurrió en la localidad de Ciudad Bolívar. En enero de 2024 un hombre fue arrestado por abusar de su hijastra de 10 años durante más de dos años. La menor logró contar su historia a una docente, quien activó las rutas de protección infantil y permitió que el caso llegara a las manos de las autoridades.
Medidas de las autoridades
En respuesta a la sucesión de casos de estas características, que parecieran ir en aumento, la Fiscalía General de la Nación endureció su posición e incrementó las investigaciones. Además, organizaciones defensoras de derechos humanos vienen insistiendo sobre en la importancia de denunciar cualquier hecho de violencia sexual para evitar que los agresores queden impunes.
Por su parte, la Policía Nacional implementó campañas en colegios y comunidades a fin de educar a los menores y sus familias sobre la importancia de reconocer señales de abuso y denunciar a tiempo. Dispuso de varias líneas de atención como el 123 en Bogotá y el 155, especializado en violencia de género.