La ciudad de Bogotá vivió este lunes 26 de enero de 2026 uno de los eventos más significativos del calendario distrital: el regreso a clases de 680.000 estudiantes a los 412 colegios públicos de la capital.
El alcalde Carlos Fernando Galán, acompañado por la secretaria de Educación, Isabel Segovia, lideró el acto inaugural en el Colegio Isabel II de la localidad de Kennedy, donde destacó que "cada día de formación en un colegio es sagrado".
Esta frase se ha convertido en el lema de una administración que ha puesto a la educación como eje central de su plan de desarrollo, con una inversión sin precedentes que supera los 5 billones de pesos para el sector en 2026.
La transformación de los entornos escolares es una de las apuestas más visibles. Segovia explicó durante el recorrido que el objetivo es convertir estos espacios en "entornos inspiradores y seguros", una meta que requiere la articulación de todas las entidades del Distrito.
Lo que comenzó como un programa piloto en 18 colegios durante 2024 ha demostrado resultados contundentes: la prevención de aproximadamente 30.000 situaciones de violencia y riesgo contra menores.
Para 2026, la meta es intervenir 25 nuevos entornos, sumándose a los 40 ya completados, con miras a alcanzar 92 intervenciones durante el cuatrienio.
Este esfuerzo se complementa con la instalación de 16.110 cámaras de videovigilancia en planteles públicos, integradas al Centro de Monitoreo Unificado para respuestas rápidas ante eventualidades.
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Servicios integrales desde el primer día de clases
El inicio del calendario académico se caracterizó por la cobertura total de servicios complementarios. Desde el primer minuto del 26 de enero, el 100% de los estudiantes matriculados contó con alimentación escolar, un logro logístico considerable que implica la distribución de aproximadamente 1.5 millones de raciones diarias entre desayunos y almuerzos.
Además, se activaron sistemas de movilidad especializados para facilitar el desplazamiento de estudiantes con necesidades particulares, demostrando un enfoque inclusivo que trasciende lo académico.
La protección integral representa otro pilar fundamental, con pólizas de accidentes escolares para todos los estudiantes y ARL para aquellos en formación técnica.
El capital humano que sostiene este sistema es igualmente impresionante: 32.088 docentes y 1.755 directivos docentes conforman la planta que guiará el proceso educativo, apoyados por 1.750 orientadores escolares encargados del acompañamiento psicosocial.
Para estudiantes con discapacidad, el Distrito ha dispuesto 1.500 profesionales especializados, incluyendo intérpretes de lengua de señas, auxiliares de enfermería y mediadores pedagógicos.
Este equipo trabaja bajo el modelo de Jornada Única, ampliando el tiempo de calidad pedagógica en instituciones dotadas con tecnología educativa de última generación.
Programas complementarios para cerrar brechas educativas
El compromiso con la educación continua se materializa en la "Matriculatón" programada del 29 de enero al 2 de febrero, dirigida especialmente a jóvenes y adultos que deseen completar su bachillerato.
Esta iniciativa, que el año pasado permitió a 12.000 personas reintegrarse al sistema educativo, forma parte de la política de inclusión que busca cerrar brechas generacionales y ofrecer segundas oportunidades.
Paralelamente, el programa "Supérate" ofrecerá refuerzo académico en áreas críticas como matemáticas y lectoescritura, con 5.000 cupos disponibles para estudiantes de secundaria.
La educación en Bogotá se consolida así como el principal motor de transformación social. Con indicadores que muestran una mejora del 15% en pruebas Saber 11 durante el último año, y una reducción del 8% en la deserción escolar, la ciudad demuestra que la inversión en educación rinde frutos concretos.
La visión integral que combina calidad académica, bienestar estudiantil y seguridad perimetral está creando un ecosistema educativo que prepara a las nuevas generaciones para los desafíos del futuro.
Los próximos meses traerán nuevas inversiones en infraestructura, con 15 colegios nuevos proyectados para 2027 y la ampliación de 30 instituciones existentes, asegurando que cada vez más bogotanos accedan a educación pública de excelencia.







