Las calles empedradas y las principales avenidas de Tausa, un pintoresco municipio del norte de Cundinamarca, se convirtieron en un lienzo vivo de colores, sonidos, danzas y tradición durante la celebración del ya emblemático Pericles Carnaval, que este 2026 llegó a su edición número 54 con un vigor renovado.
El evento, realizado el pasado lunes festivo 12 de enero, no solo atrajo a miles de visitantes nacionales y extranjeros al corazón de la provincia de Ubaté, sino que se consolidó de manera contundente como una potente declaración de resistencia cultural, memoria colectiva y orgullo identitario de una comunidad que defiende celosamente sus raíces campesinas y ancestrales.
La festividad transformó por completo la cotidianidad del municipio, volcándolo en un gran escenario al aire libre donde convergieron de manera armoniosa las tradiciones más antiguas con expresiones artísticas contemporáneas pero siempre ancladas en lo regional.
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El Desfile de Comparsas: Una Narración Colectiva de la Historia y Oficios
El desfile de comparsas, el eje central y más esperado de la jornada, fue un verdadero relato ambulante de la historia, la idiosincrasia y la economía de la región.
A lo largo de un recorrido festivo, decenas de grupos, ataviados con elaborados disfraces y acompañados de bandas musicales, narraron a través de coreografías, máscaras y carrozas los oficios antiguos (como la lechería y la agricultura), los relatos rurales transmitidos por generaciones, las leyendas locales e incluso críticas sociales revestidas de humor y creatividad que definen el carácter del Valle de Ubaté.
Un aspecto que destacaron con especial alegría los líderes culturales y los organizadores fue el fuerte y prometedor relevo generacional, evidenciado en la masiva y entusiasta participación de niños, niñas y jóvenes tausanos que, con el mismo fervor de sus abuelos, apostaron por proteger, revitalizar y proyectar la esencia de su identidad frente a la homogenización cultural de la globalización.
El carnaval se posicionó así no solo como una fiesta, sino como un motor pedagógico, de turismo cultural y de profundo sentido de pertenencia en la región.
Un Balance que Refuerza la Cultura como Agente de Unión y Desarrollo
Al cierre de la tarde, entre el repicar final de los tambores y el eco de las risas, el balance unánime fue el de un éxito rotundo en convocatoria, organización y contenido cultural, reafirmando que las tradiciones que se cuidan, se practican con amor y se adaptan con inteligencia logran no solo perdurar, sino crecer en el tiempo.
El evento dejó un mensaje claro y poderoso sobre la capacidad transformadora de la cultura para unir, sanar y generar orgullo en las comunidades, dejando a Tausa en el mapa nacional como uno de los destinos culturales más vibrantes y auténticos del departamento.
La edición 54 del Pericles Carnaval concluyó con un "grito de orgullo" que resonó en la montaña y que ya prepara motores, con más fuerza que nunca, para la celebración número 55, asegurando que esta joya del patrimonio inmaterial de Cundinamarca seguirá brillando para las generaciones futuras.
Legado y Proyección de una Fiesta con Alma Propia
El Pericles Carnaval demuestra que la vitalidad cultural es un activo invaluable para el desarrollo local. Atrae turismo, fortalece la economía de los pequeños comercios, estimula las expresiones artísticas y, sobre todo, teje un tejido social más fuerte.
La administración municipal y los gestores culturales han anunciado que trabajarán en la documentación y salvaguarda de esta tradición, buscando incluso su reconocimiento a nivel nacional, para asegurar que los recursos y la visibilidad acompañen este esfuerzo comunitario que mantiene viva el alma de Tausa.




