Una falla en la tubería matriz de 20 pulgadas del acueducto municipal obligó a Empresas Públicas de Zipaquirá (EPZ) a desplegar un operativo de emergencia durante el transcurso del pasado lunes. La intervención técnica, que requirió maquinaria especializada y personal capacitado, permitió superar la afectación en una de las infraestructuras más importantes para la distribución del servicio en el municipio.
Al cierre de la jornada, la entidad confirmó que el suministro de agua ya fue restablecido y que el sistema avanza en la etapa de presurización y llenado total de la red. La falla, aunque compleja, fue atendida con inmediatez para minimizar el impacto sobre los usuarios, quienes experimentaron interrupciones parciales mientras se ejecutaban las labores de reparación.
Este tipo de redes matrices transporta grandes volúmenes de agua y su afectación puede generar suspensiones amplias en la prestación del servicio. EPZ explicó que la fuerza operativa trabajó de manera continua para ejecutar la reparación en el menor tiempo posible, utilizando toda la maquinaria requerida para intervenciones de esta magnitud.
Una intervención compleja con mínima afectación
Las tuberías de 20 pulgadas constituyen la columna vertebral del sistema de acueducto. A diferencia de las redes secundarias que distribuyen el agua hacia los hogares, las matrices conducen el líquido desde las plantas de tratamiento hasta los sectores de la ciudad. Un daño en este nivel suele implicar no solo la suspensión del servicio, sino también maniobras técnicas de alta precisión para evitar daños colaterales.
El equipo de EPZ identificó rápidamente el punto exacto de la fuga y procedió al aislamiento del tramo afectado. La reparación requirió excavación, recambio de sección de tubería y pruebas de presión antes de reanudar el flujo. Cada una de estas etapas fue ejecutada bajo protocolos de seguridad y con monitoreo constante para garantizar que la solución fuera definitiva y no un parche temporal.
La empresa no ha precisado las causas del daño, aunque fuentes técnicas consultadas señalan que este tipo de fallas pueden obedecer a múltiples factores: desde movimientos del suelo por cambios de temperatura hasta fatiga del material en tuberías con décadas de operación. Lo cierto es que la respuesta oportuna evitó que la emergencia escalara y que los usuarios enfrentaran cortes prolongados.
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Recomendaciones clave tras el restablecimiento del servicio
Aunque el suministro ya fue normalizado, EPZ advirtió que durante las primeras horas posteriores al restablecimiento el agua puede presentar cambios temporales en el color o la turbiedad. Esta situación, explican los expertos, obedece al arrastre de sedimentos acumulados en las paredes internas de las tuberías matrices durante el proceso de llenado.
Cuando una red de gran diámetro queda sin presión, los materiales que normalmente permanecen adheridos a las paredes tienden a desprenderse y mezclarse con el flujo de agua. No se trata de contaminación ni de fallas en la calidad del líquido, sino de un fenómeno mecánico previsible en estos eventos.
Por esta razón, la empresa recomienda a los usuarios dejar correr el agua durante algunos minutos cuando llegue nuevamente el servicio y abstenerse de consumirla o de lavar prendas hasta que recupere su transparencia habitual. Esta recomendación, aunque sencilla, resulta crucial para evitar molestias innecesarias y posibles afectaciones a electrodomésticos como lavadoras o calentadores.
Adicionalmente, se sugiere revisar el estado de las instalaciones internas, particularmente en viviendas que hayan quedado expuestas a cambios bruscos de presión. Los tapones de aire atrapados en las tuberías domésticas pueden generar ruidos o salpicaduras momentáneas, fenómenos que ceden una vez el flujo se estabiliza por completo.
Gestión del riesgo y confianza ciudadana
La intervención de EPZ pone de relieve la importancia de contar con capacidad operativa propia para la atención de emergencias en servicios públicos esenciales. En muchos municipios del país, las empresas de acueducto dependen de contratistas externos o deben sortear procesos burocráticos antes de ejecutar reparaciones mayores. Zipaquirá, en contraste, dispone de personal técnico de planta y maquinaria especializada que puede movilizarse en cuestión de minutos.
Esta capacidad instalada no solo reduce los tiempos de respuesta, sino que fortalece la confianza de los ciudadanos en sus empresas de servicios. Cuando una falla es atendida con celeridad y la información fluye de manera clara, los usuarios perciben que sus necesidades están siendo priorizadas. La comunicación preventiva sobre posibles cambios en el color del agua, lejos de generar alarma, demuestra transparencia y conocimiento del comportamiento del sistema.
La red matriz de 20 pulgadas seguirá siendo monitoreada en los próximos días para descartar puntos débiles que puedan derivar en nuevas fallas. Mientras tanto, EPZ mantiene activos sus canales de atención para reportar novedades y resolver inquietudes de la ciudadanía.
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